Gotas que se calan en los cristales, que mojan nuestras vidas, humedecen nuestras noches acompañadas por una manta, muestran carisma a la hora de caer y resbalar, de mojar y limpiar, de crear una perfecta tarde en casa a inundar por completo un paisaje esa es queridos amigos: La lluvia.
No a todo el mundo le gusta que llueva, que el cielo se torne de un color grisáceo, haga frió y se te cale en los huesos, que tengas que subir un poco más la calefacción, pero en cambió hay a quienes les fascina que llueva: una excusa para quedarse en casa, un momento de liberación con uno mismo también de reflexión, para volver a la infancia y chapotear en charcos.
Bueno a mi personalmente la lluvia me encanta, me apasiona que llueva: una peli, un colacao, una manta y una chica preciosa al lado para disfrutar de esa película es para mi lo mejor que se puede hacer cuando llueve, pero eso si, siempre en casa.
Hoy aquí en Vilanova, ha llovido a cantaros y había quedado con una chica, a la cual también le encanta la lluvia, ha sido la mejor tarde que hemos podido pasar nunca: el mar estaba picado, la brisa acompañaba, la temperatura ideal, ha sido un buen momento para pasear y disfrutar de calles con charcos, desiertas, en las que las paredes hablaban y los bichos se escuchaban revolotear. La calle era nuestra, para nosotros solos, el paraguas y nuestras piernas que solo sabían caminar esquivando charcos, la lluvia queridos amigos es fascinante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario